22 Febrero, 2021

Una lucha por la educación: la historia de Raúl Diez Canseco y su sueño de educar en los lugares más recónditos del Perú

Así como ha llevado su modelo educativo peruano a países como Paraguay y Estados Unidos, el fundador y líder del Grupo San Ignacio de Loyola y Premio LEC 2021, Raúl Diez Canseco, espera educar hasta en los confines de nuestro territorio, en alianza con el Estado. Este es su plan.

La educación ha sido la gran deuda del Perú con sus ciudadanos en los casi dos siglos que tenemos de república. Y si hay algo que lo ha dejado muy claro para todos, ha sido la pandemia del coronavirus.

Y es que nunca como hoy han sido tan evidentes las enormes desigualdades en torno al acceso a la educación en nuestro país, cuando todo ha dependido –en estos últimos meses– del nivel de conexión que tiene (y tendrá) un estudiante para poder recibir su clase.

De esas inequidades sabe Raúl Diez Canseco, fundador y líder del Grupo Educativo San Ignacio de Loyola, quien ha sido reconocido como Líder Empresarial del Cambio 2021, pero sobre todo sabe cómo eliminarlas. Y, para él, el factor clave es la solidaridad. “Contrariamente a lo que nos ha mostrado el ‘Vacunagate’, el Perú es un país solidario”, aclara a El Comercio.

Becas y alianzas con los privados

La fórmula de Diez Canseco parte de esa solidaridad. Se sustenta en ella. “Solidaridad fue lo que yo recibí cuando logré terminar mi carrera en la Universidad del Pacífico gracias a una beca”, cuenta. Y ha sido esa, añade, la razón por la que su ‘holding’ educativo ha llevado como bandera el sistema de subvenciones para muchos de sus estudiantes, sea directamente o en alianza con el Estado, a través de Beca 18.

Las alianzas, es decir, el trabajo en equipo, son otro factor clave que, según el fundador del Grupo San Ignacio, hará que el país realmente dé pasos hacia adelante en cuanto a su educación. “Una alianza entre el Estado, el sector privado y los políticos”, precisa, para llevar la escuela a los confines del Perú, “como hemos hecho nosotros”.

Esta es la oportunidad y no habrá otra, advierte. “A tomarla”, nos dice.

Fuente: Página web El Comercio